Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) presentan una alta prevalencia en el mundo deportivo y de competición.

En muchos casos, las características propias de la disciplina deportiva (perfeccionismo, elevado autocontrol, autoexigencia) constituyen un factor de riesgo para la aparición de un TCA.

Determinadas situaciones de la vida deportiva pueden sumarse como disparador de inicio en un TCA o como justificación del mismo. Por ejemplo, hay ciertas disciplinas deportivas donde se busca un aspecto físico delgado o se exige encajar en una categoría de peso.

Debido a la alta relación entre el mundo deportivo y los TCA, con el presente artículo pretendemos ayudar al atleta a prevenir riesgos sobre su salud y a retornar a un contexto de seguridad física y emocional que refuerce su salud mental.

 

¿QUÉ DEPORTES PRESENTAN MAYOR RIESGO PARA DESARROLLAR UN TCA?

 

Para empezar es interesante identificar, dentro del deporte, qué disciplinas presentan un mayor riesgo de desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria. Normalmente es la modalidad de deporte femenino donde observaremos la presencia de la triada del atleta (TCA, amenorrea y osteoporosis).

 

 

Los deportes donde existe una mayor prevalencia de TCA son:

  • Los deportes por categorías de peso (artes marciales, halterofilia, powerlifting, etc). En estos casos existe presión real de encajar dentro de un peso concreto para poder ser competitivo con las marcas conseguidas.
  • Los deportes estéticos o que muestran su cuerpo: fitness, culturismo, gimnasia rítmica, baile, voley, patinaje artístico, deportes de resistencia, etc.
  • Deportes donde se valora el bajo peso, como la escalada, el atletismo y el ciclismo,

 

¿CÓMO IDENTIFICAR UN TCA EN EL DEPORTE? SEÑALES DE ALARMA

 

tca deportistas

Ahora bien, ¿cómo puedes identificar que el o la deportista de tu entorno o tú mismo/a estás en riesgo o en proceso de desarrollar un TCA? Hay varias señales de alarma que puedes detectar.

 

 

  • Oscilaciones frecuentes del peso corporal. De repente el atleta sube y baja de peso de forma continua.
  • Inicio de lesiones frecuentes: lesiones musculares, falta de recuperación entre sesiones de entrenamiento, fracturas.
  • En mujeres puede haber alteraciones en el ciclo menstrual o amenorrea.
  • Empieza a incluir restricciones en su alimentación.
  • Comienza a controlar el peso corporal de forma desmesurada. Por ejemplo, aprovecharía para pesarse de forma obsesiva en la báscula de su gimnasio.
  • Alteración en el estado de ánimo. Empieza a ser más susceptible a comentarios de compañeros y de equipo técnico, comienza a presentar un estado de ánimo de mayor irritabilidad e, incluso, ansioso-depresivo. Por ejemplo: puede ponerse más nervioso que antes de cara a una competición.
  • Hiperactividad física. Evitan sentarse, se prestan a ayudar en la preparación y recogida del material deportivo, buscan estar siempre en movimiento en general.
  • Aumenta de forma desmesurada la ingesta de proteínas.
    • La reducción del peso la realiza llevando una dieta de escasa calidad alimentaria y una elevada carga de actividad física.
    • Tiene actitudes compensatorias: cuando realiza elecciones alimentarias que considera que son malas o excesivamente energéticas, las compensa con exceso de ejercicio físico.
    • No se hidrata en entrenamientos ni competiciones.

 

¿QUÉ RIESGOS DE SALUD PRESENTA PARA LOS Y LAS ATLETAS DESARROLLAR UN TCA?

 

Unas de las consecuencias más negativas sobre la salud es la detección de la triada del atleta en las mujeres atletas (TCA, amenorrea y osteoporosis). Al comparar la prevalencia de amenorrea entre población general y población de deportistas femeninas, se ha visto que en población general hay alrededor de un 5% de amenorrea mientras que en atletas va del 25% al 75%.

Sin embargo, los problemas de salud no sólo son para las atletas, sino también para los hombres atletas. La tríada del atleta masculino sería: baja disponibilidad energética, hipogonadismo hipogonadotrópico y pérdida de densidad mineral ósea.

Además de la afectación al eje hormonal femenino y masculino, también existen otras alteraciones sobre la salud como pueden ser: mayor riesgo de lesión, calambres, cansancio crónico, desajustes en el eje de hormonas tiroideas y aumento del cortisol y peor sensibilidad a la insulina, reducción de las capacidades intelectuales, apatía, cuadros ansioso-depresivos, etc.

 

¿CÓMO PODEMOS AYUDAR A TRATAR Y PREVENIR ESTOS TCA EN EL DEPORTE?

 

Debemos entender que cualquier abordaje siempre va a tener que ser multidisciplinar, tanto en la prevención como en el tratamiento.

PREVENCIÓN:

En el caso de la prevención, es fundamental que el equipo técnico esté formado para poder identificar conductas de riesgo en sus deportistas.

Por otro lado, en el deporte de competición a partir de cierto nivel es fundamental que se realice evaluación y seguimiento regular a nivel nutricional y psicológico. En estas evaluaciones es interesante valorar la evolución del peso corporal, signos clínicos (erosión dental o en los nudillos, signo de Russel), control menstrual con calendarios, y analíticas (transaminasas, transferrina, ferritina, albúmina y prealbúmina, creatinina, así como los niveles de potasio, que pueden verse alterados por las conductas purgativas como los vómitos).

TRATAMIENTO

A nivel de intervención nutricional, en consulta valoraremos la intervención personalizada (no es lo mismo un abordaje sobre la bulimia que sobre la anorexia). Pero frecuentemente  nos focalizaremos en:

  • Educar al atleta sobre mitos alimentarios, etiquetado y calidad nutricional, qué necesita su cuerpo para mejorar su rendimiento en su deporte.
  • Asegurar una ingesta variada donde nos apoyemos en sus familiares y equipo técnico para que el atleta vaya mejorando.
  • Aumentar calorías, grasas y proteínas: el objetivo es restablecer su composición corporal, ayudar a la recuperación de la densidad ósea perdida.

A nivel psicológico, en consulta detectaremos las creencias que están manteniendo la conducta alimentaria problemática, trabajaremos sobre las emociones intensas y ayudaremos con conductas de salud:

  • Las creencias y pensamientos distorsionados pueden trabajarse con reestructuración cognitiva.
  • las emociones de miedo, asco, vergüenza, ansiedad, recibirán también atención indivdualizada.
  • se entrenarán conductas de mejor relación con el cuerpo para salir de círculos viciosos.

 

Hemos visto que debido a las características de la personalidad del deportista sumado a la exigencia de su deporte, son motivos suficientes para que en este sector de la población haya una gran prevalencia de TCA.

Al igual que cualquier trastorno, lleva a riesgos sobre la salud. En este caso los más importantes son la amenorrea, osteoporosis y baja disponibilidad energética asociada a otras alteraciones. De este modo, al suponer un riesgo para la salud y rendimiento del atleta es fundamental formar al entorno deportivo y realizar evaluaciones de salud para detectarlo a tiempo. Sin embargo, si el TCA ya ha debutado en el atleta, es fundamental brindar apoyo desde la familia y el cuerpo técnico mientras se trabaja desde los profesionales de la salud y de la nutrición en mejorar sus hábitos

Por todo esto os animamos a todos los que padecéis un TCA o a familiares buscar el apoyo de psicólogos, nutricionistas y médicos para que os ayuden a caminar por el proceso de salida de un TCA.

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