La leche y los lácteos siempre han sido un alimento de extremos, o se le adora o se le odia. A lo largo de estas décadas se ha dicho que son lo mejor para nuestros huesos pero también lo peor para nuestro colesterol… Actualmente, existe una corriente muy intensa en redes sociales de personal sanitario y gente del mundo fitness, difundiendo la idea de que los lácteos son inflamatorios y nos hacen enfermar. Pero, ¿es este otro de los extremos juicios a los que se sigue sometiendo a los lácteos?

¿QUÉ ES LA INFLAMACIÓN?

Primero de todo resulta fundamental que puedas entender qué es la inflamación. La inflamación es una respuesta normal del sistema inmune a la presencia de un agente estresor. Por agente estresor podemos entender una herida, una rotura muscular, una rotura de hueso, un alérgeno (polen, polvo, pelo de animal, piel del melocotón…) o un virus o bacteria. Por otro lado, la inflamación puede darte síntomas (calor, dolor, picor…) o no darlos en función de su intensidad. Sin embargo, siempre que esta inflamación exista se puede medir en sangre a través de una analítica que mida, por ejemplo, la proteína C reactiva (PCR) u otros parámetros como la histamina o interleucinas.

Una vez sabemos qué es la inflamación, vamos a valorar si la leche o lácteos son inflamatorios.

¿LA LECHE ES PROINFLAMATORIA?

La mayoría de este tipo de mitos tienen su fundamento en el nutricionismo. El nutricionismo implica asignar a un alimento la propiedad de bueno o malo en base al nutriente o nutrientes que aporte.

En el caso de la leche existen varios estudios que apuntan a que uno de sus componentes, la beta caseína, genera inflamación en nuestro cuerpo. Esta beta-caseína es simplemente una pequeña fracción proteica del total de la leche. En estudios en ratones en donde se aísla este componente, se ve que se produce inflamación y alteraciones intestinales. Sin embargo, la leche es mucho más que beta-caseína.

 

LA LECHE MÁS ALLÁ DE LA BETA-CASEÍNA

En la leche encontramos otros componentes como la grasa, el suero de leche o la lactoferrina. Pues bien, en los estudios en los que se analiza la leche en conjunto sin aislar sus componentes, se ha visto que no se genera inflamación. Es más, habitualmente se halla que es un alimento neutro y en algunos estudios se ve que podría tener ligeramente propiedades antiinflamatorias.

Por otro lado, si nos ponemos a analizar otros derivados lácteos como el kéfir podemos ver que incluso es beneficioso a nivel intestinal por los probióticos que aporta al organismo.

Sin embargo, algo bien distinto es el caso en el que una persona sea alérgica a la proteína de la leche o tenga intolerancia a la lactosa.

  • En el caso de ser alérgica conviene retirar por completo cualquier fuente de leche y derivados.
  • En el otro caso, el de ser intolerante a la lactosa, puedes sentirte hinchado y con gases. En este caso, sería recomendable consumir leche sin lactosa o lácteos que tengan menos, lactosa como quesos o yogures, para no desarrollar esos gases o diarreas que generan la lactosa a los intolerantes.

TOMA DE DECISIONES SOBRE LOS LÁCTEOS

Con toda la información que acabas de leer quiero que entiendas que si sientes distensión abdominal al tomar lácteos no se debe a que la leche te inflame, sino a que es posible que tengas intolerancia a la lactosa. Esto es así, debido a que la inflamación cuando es de bajo grado (no hay un hueso roto, un proceso infeccioso fuerte, una alergia…) no da síntomas y solo podemos medirla a través de analíticas en sangre.

Y por otro lado, entender que la leche y derivados son un alimento más. Puedes incluirlos en tu alimentación si te gustan y su consumo no te genera malestar ya que tienen características interesantes para nuestra salud, como sucede en el caso de los lácteos fermentados que mejoran la microbiota intestinal. Sin embargo, si no los incluyes no habrá una repercusión negativa en tu salud ya que sus nutrientes los puedes obtener a través de otras fuentes alimentarias como las almendras, las coles, el agua, legumbres, bebidas vegetales…

Esperamos que el blog te haya servido para aclarar las ideas acerca de los lácteos. Puedes compartirlo a los tuyos para ayudarles a entiendan el mundo de la leche de vaca. Quedamos a tu disposición para ayudarte a mejorar tu alimentación y aclarar tus dudas.

Noelia Plaza

Dietista-nutricionista CV00489

 

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