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El planteamiento de una pérdida de peso no debe hacerse a la ligera. Es más que probable que no se haga bien y que se abandone pronto.

Tampoco debe hacerse siguiendo los consejos de un amigo o de google prometiéndote resultados extraordinarios, ni cumpliendo con un menú fotocopiado y no personalizado, aunque se trate de una decisión premeditada. 

Esto puede traer consecuencias que luego pueden lamentarse mucho, entre las más frecuentes, la recuperación a medio plazo de un peso igual o mayor del que se tenía al inicio.

Lo normal es que las personas que se deciden a perder peso quieran conseguirlo rápido. Sin embargo, las pérdidas rápidas de peso no son pérdidas reales y pueden generar riesgos a varios niveles.

La PÉRDIDA DE PESO es BUENA si lo que se ha perdido es GRASA.

La pérdida de peso buena, aquella en la que se pierde grasa, no se puede precipitar, pues es un proceso fisiológicamente lento que  requiere un tiempo, lo explican en este artículo perfectamente. 

Entonces ¿qué ocurre cuando se pierde peso rápidamente? Si no es grasa… ¿qué se pierde? En efecto, es este caso no todo lo que se pierde el grasa. Es, sobre todo, agua y masa muscular.

¿Por qué se pierde agua?

  • La mayoría de las dietas milagrosas (las que en poco tiempo te hacen perder mucho “peso”) restringen o eliminan  los hidratos de carbono (también llamados carbohidratos). 

La mayoría de las personas tienen la creencia de que, además de los dulces y la bollería, para perder peso deben restringir o eliminar el pan, la pasta, el arroz, las patatas y hasta la fruta (por el azúcar naturalmente presente que contiene). Sin embargo, existen muchas células de nuestro organismo que sólo admiten glucosa (carbohidrato) como fuente de energía, por lo que debemos suministrarlos con la dieta. Cuando no lo hacemos o son insuficientes, nuestro organismo ha de recurrir al almacén de carbohidratos (llamado glucógeno) que tenemos en el músculo y en el hígado.

Pero resulta que el glucógeno se almacena hidratado, por lo que cuando se utiliza, el agua que lo contenía se libera. El peso que correspondía a este agua es el que perdemos. 

Este es uno de los motivos por los que la dietas que restringen los hidratos de carbono te hacen perder peso rápido. En cuanto vuelvas a consumir carbohidratos, volverás a recuperar ese peso pues se volverán a formar los depósitos hidratados de glucógeno.

  • Por otro lado, cuando alguien inicia un programa de pérdida de peso tiende a consumir más agua. Ésta es una práctica interesante para quien no está acostumbrado a beber (pasa a mucha gente), pues tiende a confundir la sensación de sed con la sensación de hambre y acaba comiendo más. Beber suficiente puede redundar en comer menos. Hasta aquí ok. Pero también es frecuente que haya gente que tiende a retener líquidos. ¿Qué ocurre? Que cuando empieza a beber más, comenzará a eliminar líquidos. Beber agua es bueno para eliminar líquido retenido, pero esto no tiene nada que ver con la pérdida de grasa.  

¿Por qué se pierde masa muscular?

En las dietas muy restrictivas (las que llevan a una rápida pérdida de peso) o muy pobres en carbohidratos, tras consumir el glucógeno muscular para satisfacer las necesidades de glucosa del organismo, el cuerpo puede recurrir a la propia masa muscular para formar glucosa a partir de las proteínas y alimentar así las células que precisan de carbohidratos como única fuente de energía. 

Esto implica una pérdida de masa muscular, la cual tiene una alta capacidad para quemar calorías. Al perder masa muscular, el organismo, comiendo lo mismo, gasta menos. Por tanto, lo que se consume y no se gasta, se almacena. Esto detiene la pérdida de grasa, y predispone a un efecto rebote, es decir, a la recuperación de más peso del que se tenía al inicio en cuanto se abandone la dieta. Además, la próxima vez que intentemos perder peso costará muchísimo más.

Éstos son algunos de los motivos por los cuales tantas dietas fracasan, creando en las personas sensación de falta de fuerza de voluntad y de culpabilidad. El tema era que, de inicio, la dieta no estaba bien planteada para ti.

En nuestra entrada anterior contábamos cómo desde Nutriemoción enseñamos a comer, y acompañamos a la persona que necesita perder peso en su objetivo, guiándole para que los cambios que inicie se consoliden y se mantengan.

En los próximos post hablaremos de otras consecuencias físicas y psicológicas de las pérdidas bruscas de peso, que también contribuyen a que se acaben abandonando.

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