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La ansiedad por comer es un fenómeno frecuente entre personas que llevan a cabo dietas inadecuadas. También se produce en personas que tienen altos niveles de estrés que canalizan a través de la comida o en situaciones en las que las emociones incómodas como el enfado, el aburrimiento o la insatisfacción se enmascaran tras una ingesta emocional. Por lo tanto, podríamos decir que en la ansiedad por comer encontramos tanto causas nutricionales como causas psicológicas, según los casos.

Causas nutricionales de la ansiedad por comer

Puede parecer una perogrullada, pero muchas veces tenemos ansiedad por comer simple y llanamente porque tenemos mucha hambre. No es raro escuchar en la primera visita con nuestra nutricionista que el problema que les trae a consulta es que han hecho muchas dietas a lo largo de su vida pero que siempre han acabado flaqueando porque tenían mucha ansiedad por comer y eso daba al traste con la dieta.

Las dietas restrictivas

Cuando analizamos la historia que nos cuenta esta persona, solemos encontrar una trayectoria de regímenes y dietas, a menudo facilitados por profesionales, que son restrictivas. Sin embargo, como dietistas nutricionistas, estamos completamente en contra de este tipo de dietas, por varios motivos. En primer lugar, las dietas demasiado estrictas suelen traer consigo carencias nutricionales. En segundo lugar, un alto porcentaje de personas que lleven a cabo estas dietas acabarán experimentando mucha ansiedad por comer. En tercer lugar, son imposibles de mantener en el tiempo. En cuarto lugar, no enseñan a comer bien. En quinto lugar, generan efecto rebote de ganancia de peso cuando terminan…. ¿seguimos enumerando razones por las que no nos gustan? Si has hecho una dieta de este tipo y no has podido seguirla, o mantenerla, o has engordado de nuevo tras ella, déjanos decirte que no es culpa tuya: la dieta era inadecuada.

Saltarse comidas

Existen más factores dietéticos que pueden influir en la ansiedad por comer. Uno muy importante es el propósito de saltarse alguna comida con el propósito de reducir la cantidad de calorías ingeridas en el día. Esta práctica es un error: a nivel nutricional reduce la probabilidad de que la dieta sea variada y completa, y a nivel emocional aumentan enormemente la probabilidad de que aparezca gran ansiedad por comer, lo que llevará a comer compulsivamente y a volver a saltarse alguna comida para compensar: un estupendo inicio para un trastorno alimentario. Por lo tanto, no te saltes comidas: no es buena idea.

Alimentación poco saciante

También se da el caso que, en un intento por minimizar las calorías de la dieta, pensando que eso es lo que nos va a llevar a conseguir nuestro objetivo de adelgazar, tomemos sólo alimentos poco saciantes. En este caso, al poco rato de la ingesta, cuando nuestro cuerpo ha metabolizado lo que hemos comido, provoca en nosotros ansiedad por comer.

Causas psicológicas de la ansiedad por comer

Analicemos un momento lo que es la ansiedad: es cuando una parte de nuestro sistema nervioso, llamado rama simpática del sistema nervioso autónomo, se activa, nos pone en marcha, y provoca en nosotros inquietud, tensión, taquicardia, músculos tensión, sudoración… Estas sensaciones pueden resultarnos desagradables, sobre todo si no les damos salidas a través del deporte o de hablar con esa persona que nos enfada, etc… Se da la circunstancia de que comer “desactiva” ese sistema, y nos retorna a la calma, nos relaja.

Comer relaja a corto plazo

Por este motivo, cuando estamos nerviosos, enfadados, insatisfechos… nuestra mente puede buscar una solución a corto plazo como sería comer. Al comer, nos relajamos durante unos segundos, durante un rato, y así nuestra mente reafirma su idea de que el modo de acabar con las emociones incómodas es comer.

Comer por ansiedad provoca malestar a largo plazo

El problema es que esta solución presenta algunos inconvenientes: no resolvemos el problema que ha generado la emoción incómoda y además hemos sentido pérdida de control que puede provocar más malestar y más ansiedad, llevándonos de nuevo a comer por ansiedad.

Tratamiento para la ansiedad por comer

La buena noticia es que la ansiedad por comer tiene tratamiento. Una nutricionista cualificada o una psicóloga experta en alimentación detectará las causas que te llevan a comer por ansiedad: si son causas nutricionales, si son causas psicológias o si ambas están mezcladas. Una vez dado en el clavo, el tratamiento se encaminará hacia la solución. Es importante que recibas ayuda, pues algunas trastornos alimentarios tienen como origen los círculos viciosos a los que nos lleva el malestar por haber tenido ansiedad por comer y haber sucumbido a ella. Así que, si la tienes, cuanto antes, es mejor.

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