NUTRICIÓN Y SALUD
Nuestro lema como nutricionistas
Nuestro enfoque es: nutrición y salud. Diseñamos planes personalizados para condiciones como diabetes, hipertensión, colesterol alto o enfermedades autoinmunes.
El cambio en el estilo alimentario está provocando el aumento de la prevalencia de muchas enfermedades crónicas, enfermedades que podrían prevenirse y mejorarse con la ayuda de nutricionistas.
El papel de los nutricionistas en las enfermedades cronicas
En muchas enfermedades crónicas (por ejemplo, la diabetes) es fundamental que la dieta está controlada por dietistas o nutricionistas para evitar las complicaciones relacionadas con esta enfermedad. La diabetes, sin embargo, no es la única enfermedad en la que hay que controlar la alimentación.
Existen múltiples enfermedades con componente alimentario en las que una correcta educación alimentaria es fundamental:
- hipertensión
- colesterol
- hiperglucemia
- enfermedades renales
- síndrome del colon irritable
- estreñimiento crónico
- EPOC
Prevención y tratamiento
Los nutricionistas desempeñamos un rol fundamental en la promoción de la salud y la prevención de enfermedades. Mediante evaluaciones nutricionales personalizadas, podemos identificar factores de riesgo asociados a la dieta, como el consumo excesivo de azúcares, grasas saturadas o sodio, y proponer cambios que ayuden a prevenir enfermedades crónicas como la obesidad, la diabetes tipo 2, la hipertensión y enfermedades cardiovasculares.
También tratamos enfermedades ya diagnosticadas, elaborando planes de alimentación adaptados a las necesidades específicas de cada paciente según su condición médica, estado nutricional y estilo de vida. En enfermedades como la insuficiencia renal, el cáncer o los trastornos digestivos, una alimentación adecuada puede ser determinante para el control de los síntomas, la respuesta al tratamiento médico y la recuperación.
Alíate con nosotras para mejorar tu salud
La hipertensión es un reconocido factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares y problemas renales.
El colesterol, en sí mismo, no es malo.Sin embargo, tener elevados niveles de colesterol puede ser peligroso.



