Ya se ha anunciado que en breves se implementará en España un nuevo sistema de etiquetado de alimentos; el semáforo nutricional. Éste viene del NutriScore, un sistema que ya se utiliza de forma voluntaria en otros paises como Francia.

¿En qué consiste el semáforo nutricional?

Se trata de un sistema de colores y letras; de la A a la E y de colores como el semáforo (de verde a rojo). Este sistema va a clasificar los alimentos según un algoritmo que tendrá en cuenta la grasa saturada, las calorías totales, los azúcares, la sal o la fibra.

La clasificación se hará de más sanos (letra A o verde) a los más insanos (letra E o rojo). Esta medida pretende luchar contra la obesidad y ayudar a la gente a que sepan escoger mejor los alimentos a consumir.

¿Cómo usarlo?

Aunque parece sencillo, el semáforo nutricional puede llevar a error. Está pensado para que se compare productos de la misma gama entre ellos de forma sencilla. No nos valdría para comparar distintos productos que sean diferentes entre si, por ejemplo, no se podrá comparar con este sistema una bolsa de magdalenas con un paquete de frutos secos variados.

No todos los alimentos tendrán que llevarlo, ya que los alimentos con un solo ingrediente no deberán utilizarlo, como el aceite de oliva o la leche.

¿El semáforo nutricional es infalible?

Lamentablemente no. Habrán alimentos que si que nos ayuden, como al bollería, pero hay alimentos no tan sanos que salen bien parados en sus algoritmos, como las bebidas light. Si queremos comprobar qué puntuación tendrán los productos según el algoritmo del semáforo nutricional o NutriScore os dejo el enlace de la web food open facts para verlo.

Recomendación de los nutricionistas

Si solo los productos procesados tienen semáforo nutricional, la mayor parte de los alimentos que compremos en el mercado NO deberían de llevarlo. Recuerdo que nuestra alimentación debería de basarse en fruta, verdura, legumbres, frutos secos… alimentos frescos.

Si que nos van a valer algunos procesados como verdura cortada y congelada, legumbres precocidas, etc. pero hay que tener mucho ojo con los ultraprocesados. Ahí volvemos a la famosa “comida real”, término que se ha extendido en los últimos años sobre este tema.

 

Laura Guillem Molina, dietista nutricionista de Nutriemoción (Valencia)