¿Por qué se la da tanta importancia a la dieta mediterránea?

La dieta mediterránea va más allá del uso de una serie de alimentos y recetas propios de una zona geográfica. Esta dieta nos cuenta la historia de un clima, una geografía, unas costumbres y unos modos de vida de los pueblos del mediterráneo.

Qué es la dieta mediterránea

Nuestra dieta se transmite desde hace siglos de una generación a otra y está íntimamente vinculada al estilo de vida de los pueblos mediterráneos a lo largo de su historia. La dieta mediterránea no es algo muerto y estático que no evoluciona, sino que ha ido acogiendo e incorporando nuevos alimentos y nuevas técnicas debido a la su estratégica posición geográfica, pero también  a la capacidad de mestizaje de los pueblos mediterráneos.

En qué consiste la dieta mediterránea

La dieta mediterránea consiste en un alto consumo de estos alimentos: pasta, arroz, pan, verduras, hortalizas, legumbres, frutas y frutos secos. El aceite de oliva se utiliza como fuente de grasa principal. Incluye también el uso de huevos, aves de corral, productos lácteos (yogur, queso) y la tendencia a tomar más pescado que carne en un cómputo semanal.

Pese a que el dato no es muy conocido, el 16 de noviembre del 2010 la dieta mediterránea fue declarada “Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”. Así de importante es.

El progresivo abandono de la dieta mediterránea

Debido al aumento de la población en las grandes ciudades y a la proliferación de grandes superficies comerciales, se han producido cambios en nuestro estilo e vida. Esto ha generado cambios en la alimentación. Los horarios de trabajo y la dificultad de conciliación complican el poder llevar a cabo regularmente comidas tradicionales, muchas de ellas adscritas a la llamada dieta mediterránea.

Por lo tanto, la dieta mediterránea se está perdiendo y con ello una fuente de alimentación saludable.  Si abusamos de comida precocinada e ingerimos poca fruta o verdura, los que vengan detrás probablemente también lo harán. Estos cambios deterioran nuestra salud y cada vez hay más adultos y niños con sobrepeso. También hay una tendencia de aumento de la incidencia de la diabetes tipo 2 y de enfermedades coronarias debido a una alimentación poco saludable.

Como dietista-nutricionista, amante de todo tipo de cultura gastronómica, hago un llamamiento para mantener y mejorar, siempre se puede, la cultura mediterránea.